Vendedora ambulante
Los extraños pastelillos que lleva en su cesta los prepara con cuidado cada noche. Les pone un poco de esto, de lo otro, de lo de más allá. Y una pizca de su ingrediente secreto. Y el resultado está a la vista: estos deliciosos dulces que tapa con precaución y mimo. No se los vende a cualquiera. Por el contrario, finge casi siempre ir ya de vacío. No le importa hacer y deshacer cada día lo mismo. Sabe que alguna vez volverá a encontrarse con aquel hombre. Después de tantos años. Lo sabe. Su receta es dulce. Tanto como la venganza que aguarda.…