ZOOLOGÍA FANTÁSTICA
La tortuga indonesia
Es de tamaño mediano y de costumbres rutinarias. Su caparazón es gris y las patas delanteras presentan una curiosa particularidad: están ligeramente moteadas de azul.
Esta coloración semejante a la tinta de una pluma Cartier es lo que ha llevado a que algún naturalista, queriendo ser gracioso, la haya llamado testudo graeca burocraticus.
Chiste fácil donde los haya porque este reptil jamás se ha sentado detrás de una ventanilla ni se ha ido de compras en horario de trabajo. En cambio, sí que hace las delicias de miles de gourmets dispuestos a pagar cualquier precio por un plato de sopa.
La tortuga indonesia se comporta siempre de forma dubitativa. Avanza y, al instante, recula con un gesto indeciso como de vuelva usted mañana.
Si le enseñas un palito suele enfurecerse aún cuando esta sea una florida rama de avellano.
Con su caparazón se hacen collares de carey que son muy apreciados por los turistas que visitan La Orotava, Sausalito y Ciudad del Cabo.