El pasado 23 de junio se fallaron los premios de la V edición de los Premios Archiletras. La Academia de Idiomas Unamuno (AIU), finalista en la categoría de “Premio a la iniciativa lingüística en el ámbito educativo” estuvo representada en la ceremonia de entrega de premios por su director, Brahim Hameyada, que fue acompañado por Humberto Hernández en nombre de la Academia Canaria de la Lengua (ACL), entidad promotora de la candidatura de la academia saharaui.
Tanto desde la perspectiva académica como por la extraordinaria difusión del acto, la celebración de la entrega de los Premios Archiletras de la Lengua 2026 despertó un gran interés en todos los sectores relacionados con el mundo de la lengua: asistencia de unos dos centenares de invitados entre filólogos, docentes, divulgadores y personalidades de distintas instituciones en un acto emotivo en el que se homenajeó a los 27 finalistas de las 177 candidaturas presentadas en 10 categorías.
La Academia Canaria de la Lengua, que había propuesto la candidatura de la Academia de Idiomas Unamuno, asistió respondiendo a la invitación de la organización de Archiletras. La citada Academia Unamuno, tras una primera selección del jurado, consiguió, entre los muchos aspirantes, la condición de finalista en la categoría de “Premio a la iniciativa lingüística en el ámbito educativo”; reconocimiento que hay que valorar enormemente, sobre todo, por compartir la terna con dos candidaturas con objetivos muy ambiciosos en la cantidad de profesionales implicados y en su gran proyección internacional: el “Programa de Profesorado Visitante en Estados Unidos y Canadá” y la “Serie editorial ELE/2 del Instituto Caro y Cuervo”, a la primera de las cuales se otorgó el premio definitivo.
No por ello debe rebajarse la importancia de la Academia de Idiomas Unamuno, que desarrolla una labor encomiable para mantener el español en un área en la que fue lengua materna de una considerable población y que por distintos avatares sociales y políticos ha estado en riesgo de desaparecer. El entusiasmo del profesor Brahim Hameyada y de un grupo de valedores de nuestro idioma en esa área del Sáhara Occidental está consiguiendo contrarrestar la presión lingüística del francés. Ya la Academia Canaria de la Lengua, que había considerado la importancia de esta labor, estableció contactos con la AIU en noviembre de 2019, cuando participó en la ciudad de Dajla, sede de la Academia Unamuno, en unas jornadas de intercambio con motivo de una feria del libro local. Tras ese primer encuentro y la visita del Prof. Hameyada a la sede de la ACL Santa Cruz de Tenerife, ha proseguido la relación con esta entidad clave en la permanencia del español en el Sáhara Occidental, tarea que ahora se ve reconocida.