Como destaca su editor en las páginas introductorias, la publicación de este libro responde principalmente a tres razones. En primer lugar, obedece a una necesidad científica, pues las voces heredadas de la primitiva lengua insular, los guanchismos, deben estudiarse con los medios que la filología y la lingüística ponen a nuestro alcance. En segundo lugar, intenta dar una respuesta a la curiosidad que muestra el pueblo canario por conocer el significado de topónimos como Tenerife, Arucas o Famara, que no se pueden explicar desde el español. Y, en tercer lugar, cumple la misión encomendada a la ACL de ofrecer a la sociedad canaria un servicio público útil y serio en todo lo referente a la variedad de español hablado en nuestras Islas, contribuyendo a divulgar lo que de novedoso y con rigor se ha producido últimamente en el ámbito de la toponimia de origen guanche.